Uno
de los primeros artistas que queremos mencionar para poner en evidencia nuestra
teoría es Joseph Beuys, quien desarrolló la concepción de que el arte en la
actualidad está absolutamente sobrevalorada. Se dedicó a demostrar que
cualquiera puede ser artista, llevando el pensamiento a un plano mucho más
profundo, pues quiso demostrarlo dedicándose exclusivamente a usar materiales
cotidianos. Todo esto surgió por una experiencia vivida muchos años atrás,
cuando era piloto de guerra. Mientras bombardeaba territorio americano su avión
fue derribado y al caer sufrió múltiples quemaduras que fueron curadas por una
tribu indígena del sector. Tomaron su cuerpo y lo envolvieron en grasa animal y
fieltro. Beuys quedó marcado de por vida y comenzó a ver la sociedad de una
forma diferente. Esto es lo que trata de manifestar en sus obras.
Hoy
en día nos parece que nadie se detiene a analizar todo este trasfondo cultural.
Los ojos se han acostumbrado a sólo mirar, a sólo consumir lo que pasa por
enfrente de ellos, sin detenerse realmente a entender lo que hay detrás. Nos
gustaría pensar que las obras son la técnica que menciona Leroi en sus estudios
y como esta puede que haya tenido una función instrumental en un determinado
momento y que sin embargo, nos dejan entender muchas cosas invisibles que en un
primer instante no son evidentes. Esta analogía nos parece clave, pues nuestra
intención es aplicar ese concepto a todo el contenido audiovisual.
Regresando
a Jospeh Beuys, si miramos una de sus obras más representativas “Cómo explicar
los cuadros a una liebre muerta” vemos a simple vista un hombre recubierto de
grasa sosteniendo una libre muerta entre sus brazos. Es difícil que el hombre
consumista vaya más allá y se de cuenta de todo lo que se está queriendo decir,
pues realmente se está poniendo en manifiesto la tristeza de ver a una sociedad
que para el autor está muerta. Es una tragedia puesta en escena. En el futuro,
estamos seguros de que testimonios como este darán información valiosa y
transmitirán una memoria invisible de todo un contexto social y cultural de ese
determinado momento histórico, por más de que para muchos solo sea un elemento
visual decorativo que se cuelga en alguna sala o en otro espacio.
Creemos
firmemente que el arte puede ser utilizada mucho mejor si por un momento nos
salimos de nuestro tejido de interpretación esencialmente consumista y abrimos
nuestra cabeza a involucrarnos más con la memoria que todas estas obras
contienen dentro de ellas. Son partes de una historia, exteriorizaciones
materiales del ser humano que pueden ser asociadas fácilmente con la flecha que
describe Stiegler en su análisis de Leroi, pues no son simples objetos sino que
contienen un material importante a nivel de transmisión de información.
Nicolás Marín Navas
Nicolás Marín Navas

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